Más de 5.300 pacientes han recibido atención social integral durante el último año para garantizar una continuidad de cuidados segura y digna
El Hospital Valle de los Pedroches, integrado en el Área Sanitaria Norte de Córdoba (ASNC), perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, ha consolidado el trabajo social hospitalario como la columna vertebral que une la atención clínica con la realidad social y emocional de los pacientes y sus familias. Esta labor resulta especialmente crítica en zonas rurales, donde la vulnerabilidad ante la enfermedad se hace más visible.
Durante el pasado año 2025, el equipo de profesionales de trabajo social ha valorado a un total de 5.396 pacientes, lo que supone un incremento de cerca de 500 intervenciones respecto al ejercicio anterior. La mayoría de estos casos se concentran en la atención a personas mayores, dando respuesta al desafío que plantea el envejecimiento de la población en las comarcas del Norte de Córdoba.
Las intervenciones se han centrado en la movilización de recursos clave como el apoyo domiciliario, la teleasistencia, plazas residenciales y unidades de estancia diurna. Asimismo, se realiza un abordaje especializado en colectivos prioritarios como mujeres víctimas de violencia de género, menores y personas en situación de exclusión social.
La clave del éxito en esta gestión radica en un trabajo en equipo cohesionado que comienza con un diagnóstico social preciso y culmina en una planificación del alta coordinada entre la atención hospitalaria, atención primaria, salud mental y los servicios sociales comunitarios. Este engranaje multidisciplinar facilita un retorno seguro al entorno del paciente, evitando reingresos innecesarios y reduciendo el impacto emocional del proceso de enfermedad.
Desde el ASNC, se destaca que humanizar la salud no es solo una cuestión de amabilidad, sino de garantizar una atención que reconozca al paciente más allá de su patología, considerando su dimensión cultural y humana. La participación del trabajo social en las comisiones de ética, humanización y participación ciudadana permite proponer mejoras constantes en los protocolos de cuidados.







